
Cocina1. Mantenga la cocina bajo control en 10 minutos al día
La cocina es una de las zonas que más rápido acumula grasa, humedad y olores. Una rutina corta diaria ayuda a evitar limpiezas pesadas.
- Limpie superficies al finalizar cada comida.
- Pase un paño húmedo con jabón suave por la plantilla y la mesa.
- Revise el fregadero y deje seca la zona para evitar malos olores.
- Una vez por semana, limpie puertas de mueble y salpicaderos.

Baños2. En clima húmedo, ventilar el baño es parte de la limpieza
En Costa Rica la humedad puede provocar sarro, moho y sensación de encierro. Un baño ventilado se mantiene fresco por más tiempo.
- Abra puertas o ventanas luego de usar la ducha.
- Seque rápido espejos, grifería y mamparas para reducir manchas.
- Lave pisos y sanitarios con frecuencia definida.
- Revise esquinas y juntas al menos una vez por semana.

Oficinas3. Una oficina limpia transmite orden, confianza y profesionalismo
La limpieza no solo es estética: también impacta la percepción del cliente y la experiencia diaria del equipo.
- Desinfecte puntos de contacto frecuentes: escritorios, manijas y mesas.
- Coordine retiro básico de basura y limpieza de baños.
- Mantenga visible la recepción y los pisos principales.
- Programe servicios recurrentes para no esperar a que se acumule el desorden.

Buenas prácticas4. Organice sus insumos y haga rendir mejor cada jornada
Un espacio limpio también depende de contar con productos ordenados y fáciles de ubicar.
- Tenga un pequeño punto de almacenamiento con paños, bolsas y limpiadores.
- Etiquete los insumos por uso: cocina, baño, pisos y vidrios.
- Evite mezclar productos sin conocer su compatibilidad.
- Reponga lo básico antes de quedarse sin material.